29 de marzo de 2012

De Ronda a la estación de Benaojan


   Entre   encinas, quejigos y algunos alcornoques discurre esta etapa, que no la primera, pero si la que abre esta parte de “viajes y andanzas”. 


    Nos desplazamos nuevamente a tierras malagueñas, a la serranía de Ronda, para mochila a cuestas partir de la localidad  que da nombre a la sierra. 

    Comenzamos en la Plaza del Campillo y continuamos por el camino empedrado de los Molinos, rodeados de almendros que ahora en flor colorean nuestros pasos durante este primer descenso. A los pocos minutos atravesamos la rehabilitada Puerta del Viento, arco escarzado de ladrillos que comunicaba el Valle de los Potros con el barrio principal y una de las puertas de acceso  al recinto amurallado de la albacara. Vigilando, la “picha” del rey moro, monolito con fósiles marinos.  

  Continuamos por el carril dejando a la izquierda el barrio de San Francisco, y a unos 700 m del camino, en el cruce, proseguimos  hacia los Molinos, abandonando el sendero del puerto de la Muela (PR-A 253). Arriba, a la izquierda, excavada en la roca, la Ermita rupestre mozárabe de la Virgen de la Cabeza ( S. IX-X d.c.). 

   Al instante, abandonamos el carril y nos adentramos por una vereda de ensueño en un frondoso bosque de encinas, donde una alfombra de  hojas secas cubre el camino, musgo en los troncos que indican el norte. Entre los árboles, se vislumbra la cada vez más alejada civilización,….. lástima tener que despertar para abrir y cerrar las numerosas alambradas para el ganado.

   Trás cinco minutos de paseo idílico llegamos al lugar conocido como opo del burro (también oreja del burro…), un hermoso pasillo, resto impugne de la erosión,  que discurre por piedras calizas desde las cuales se divisan a ambos lados y hacia abajo, los cauces del rio Guadalevín a derecha, y del arroyo de Sijuela a siniestra.   Después de la oportuna fotografía, puesta en marcha hacia el paraje de Lourdes, antes, buscar un lugar para atravesar el arroyo y prepararse para comenzar la primera subida de importancia. Retomamos el carril que viene cruzando el rio, a la orilla, Lourdes, un panteón de tipo mausoleo renacentista perteneciente a los Marqueses de Moctezuma. Dentro en una cuevecilla, una imagen de la Virgen a la que en antaño se le dedicaba una romería en su honor.  A esta zona también se le conoce como "El Duende". 

   Proseguimos la ascensión, se unen al viaje algunos alcornoques despojados de su corcho, y entramos en terreno de caza de una pareja de rapaces que nos observa desde el cielo. Desde cada curva del camino, entre árbol y árbol, Ronda se va haciendo cada vez más pequeña.

   En la parte más alta de la ascensión, otra puerta, pero antes de entrar, tiempo para el descanso y la fotografía. Nos espera una pronunciada bajada y la más dura subida del recorrido. Zona de pastos, vacas, retamas, mucho barro a pesar de la escasa lluvia, y una pareja de alemanas a las que volvimos a ver en numerosas ocasiones durante el paseo. 

    Culminada la cima, y vueltos a reagrupar, seguimos por el mismo carril atravesando un rebaño de ovejas y a un par de pastores que llevan direcciones opuestas a nosotros, en frente se divisa ya la sierra empedrada, algunas de las casas encaladas de Montejaque, y los ojos del gato que da nombre a la cueva. Más adelante, Benaoján y su estación.

    Abandonamos el carril para buscar la vereda, trayecto más bonito, y un lugar para comer. Estrenamos la bota con “ligaillo” y después del mejor de los momentos continuamos. Nos topamos con una fuente y las alemanas, y a unos escasos doscientos metros la estación de Benaojan con sus bares. Que ya que hay que esperar al tren, ¡que mejor lugar!.

26/02/2010



19 de marzo de 2012

De Vélez-Málaga a Frigiliana pasando por Algarrobo y Lago




Un fin de semana estupendo, agradable, donde nos acompañó un magnífico tiempo, con unas temperaturas que rondaron los 15ºC por el día, y los 9ºC por la noche. Que pese, a que no son temperaturas demasiado altas, después de varias semanas con temperaturas bajo cero, éstas otras se notaban muy cálidas y confortables.


Llama la atención al recorrer las carreteras de la zona, la cantidad de cortijitos y casas de campo, en una zona orográficamente bastante abrupta, con numerosos montecitos donde se ubican esas edificaciones, posiblemente con unas vistas privilegiadas y una gran tranquilidad.
Es curioso como tan cerca del mar exista esa orografía, pero es lo que lo hace realmente atractiva a la zona. Pueblos tales como: Cómpeta, Frigiliana, Lago, Algarrobo, Vélez-Málaga, Torrox, Comares, Nerja..., conforman la comarca de la Axarquía malagueña, tan conocida mundialmente y tan bien valorada por su amplia diversidad.
Y es que es una zona privilegiada con un extenso parque natural presidido por el pico La Maroma y que engloba a la Sierra de Tejeda, Almijara, Alhama y los Acantilados de Maro-Cerro Gordo.
Si nos vamos hacia el sur de la zona, nos encontramos con nuestro Mar Mediterráneo, con playas típicas de la zona, de piedras y guijarros y con un fuerte desnivel desde la orilla al irse adentrando en las aguas.

Otra de las curiosidades es, además de esa confluencia de pueblos, la denominación de un mismo municipio según su ubicación, por ejemplo: Torrox y Torrox Costa o Algarrobo y Algarrobo-Costa. Nuevas zonas urbanas creadas a mediados del siglo XX como una necesidad de turismo y crecimiento, ahora posiblemente se llamarían Urbanizaciones.


Algarrobo junto a Algarrobo-Costa, se caracteriza por un paisaje bañado por numerosos almendros que nos lo encontramos en plena eclosión floral, y es que ya comenzaban a despuntar las primeras florecillas, que daban al paisaje una simpática y bella visión.

La zona, económica y agrariamente hablando, es de cultivos de frutos tropicales, como ejemplo, el aguacate. Basta pasear una mañana de sábado por la Avenida de Andalucía de Algarrobo-Costa, recorrer su largo mercado, y comprobar la abundancia de este fruto. Puestos de verduras, al estilo de un zoco árabe, donde el dueño te vende el producto a viva voz convenciéndote de su excelente mercadería.
Mercado, mercadillo, zoco... según la ciudad por la que vayas, así se le llama, pero, visualmente y sentimentalmente, éste en concreto, lo denominaría Zoco. Se podían ver aún a los niños jugar en las inmediaciones del mismo, gente deambulando de un puesto a otro en busca del género deseado. Un bullicio de personas perdidas en un mar de enseres y a la caza del mejor producto al precio más barato. 
Paseo Marítimo - Algarrobo Costa





Maravilloso también su amplio paseo marítimo lleno de numerosos barecillos y lugares de ocio. Lástima que en tiempos pasados, con el auge de la construcción, se edificaran esa gran mole de edificios de numerosas plantas en primera línea de playas. Como ejemplo, “los pisos de los alemanes”, como les llaman los lugareños, y no sin razón, ya que es una amplia comunidad de esta nacionalidad los que viven en la zona. Como curiosidad, y referente a ésto, si te das una vueltecita por el paseo, se pueden ver carteles anunciando cualquier tipo de evento en alemán.
En un solar del paseo hay una caravana adornada con pintadas, conchas y utensilios reciclados, en el vive un personaje muy peculiar y carismático.
Gastronómicamente, he de indicar que, al ser sólo un fin de semana, ha sido difícil comprobar su riqueza, sí comentar, que famosos son sus potajes. Pero, no faltaría más, que estando en una zona costera, no nos podíamos ir sin probar el pescaíto frito. Famosas son sus Tortas de Algarrobo, que realmente son tortitas dulces de aceite, sabrosas y jugosas, nada ahogadizas.
Sabíamos que también eran exquisitos, de la zona, sus vinos, pero no hemos podido llegar a catar ninguno. Es la “cosilla” perfecta para plantearnos el volver a ir por la zona.
El desayuno del domingo, el típico de churros con café. Pero allí, los churros no son como en Jaén o cualquier otro lugar. Te hacen pequeñas rosquillas de churros, al precio de 0,20 ctmos cada rosca y te las sirven en una rama de junco. Aquí se denominan a los churros, tejeringos.
Ermita en Caleta de Vélez
Gran curiosidad lo de los churros. En Jaén por poco menos de 1 euro, prácticamente te llevas a casa una rosca de las grandes. En Ronda por ese mismo precio es una rosquita chiquitita que equivaldría a una media ración aproximadamente. Eso sí, ambos con su porretilla final. En Algarrobo-Costa, el churro es una rosquita pequeña, y sin porretilla.

Virgen del Carmen 
En Caleta de Vélez encontramos una pequeña ermita, abierta al público en horario casi ininterrumpido. Es una nave central con crucero, pequeñita pero muy acogedora. En ella se encuentra la Virgen del Carmen, que preside el altar y en espera de algún marino que le pida su protección. Exteriormente está totalmente encalada de blanco, como se podría decir, “ muy al estilo andaluz”.




Una de las mañanas fuimos a ver Frigiliana, un pequeño pueblo de paredes blancas y gran colorido en sus puertas, ventanas y plantas decorativas.

Llama mucho la atención la integración de los comercios en el entorno, son estudiados y cuidados sus rótulos y escaparates, para que no desentonen con la arquitectura y urbanismo del pueblo.

Pueblo de la Axarquía malagueña que destaca por su proximidad a la playa y su ubicación en un monte que forma parte de la Sierra de Almijara, Tejeda y Alhama.
De origen árabe, aún no ha perdido esa esencia, con un entramado de callejuelas desordenadas que en muchas ocasiones terminan en un arrabal. Destacable la cantidad de callejones a modo de pasadizo que te llevan a otro callejón, donde muy posiblemente encontrarás una casita encalada, con sus tiestos en el suelo y paredes que cobijan a numerosas plantas y flores, y una puerta que rompe ese blanco, pintada en azul cobalto. Y es que, nos encontramos en un pueblo que aún rememora nuestra esencia Andalusí.
Típico rincón de Frigiliana

En la plaza encontramos la Iglesia de San Antonio de Padua, que toma nombre de la reliquia ósea del santo que se encuentra en el templo y cobijada en un reliquiario con forma de estrella. Abajo, en un marco, podemos leer la historia de la llegada del mismo a Frigiliana. 
Es una iglesia de planta de cruz latina, con crucero. En ella encontramos en una hornacina, las máscaras de los apóstoles o discípulos que estuvieron con Jesucristo el día de la Santa Cena. Estas máscaras se utilizan el Jueves Santo, en la representación del lavapiés. El sacerdote lava los pies de doce vecinos que van con hábitos y las caretas, algunas de las cuales, se remontan al siglo XVIII. Es una tradición o curiosidad, que se repite en determinados pueblos de Andalucía. 



Callejón del Señor - Frigiliana

La caña de azúcar es el cultivo al que se ha dedicado este pueblo desde el siglo XIX, de hecho se puede ver aún una antigua fábrica. De esta materia se elaboraban papel, azúcar y miel. Actualmente esta última se sigue elaborando y forma parte de algunos platos típicos de la zona.



Vélez-Málaga, capital de la comarca de la Axarquía, y uno de los pueblos más importantes de la misma lo visitamos la tarde del sábado y coincidimos con los Carnavales, por lo que pudimos contemplar la cabalgata con sus chirigotas y disfraces.
No pudimos ver todo el pueblo, pero para el poco tiempo pudimos contemplar una parte importante del mismo. Así visitamos La Fortaleza, que como buena edificación defensiva árabe, se encuentra ubicada en un cerro vigilando todo el casco antiguo de la ciudad. Realmente queda poco de la misma, sólo una torre y cuatro paredes y murallas. Eso sí, al igual que nuestros antepasados la utilizaron de modo defensivo, actualmente sirve a los visitantes para contemplar gran parte de la comarca y sus paisajes. Para otros, lamentablemente, para echar unas copas o cervezas con los amigos y dejar los desperdicios tirados allí.
Otro de los lugares emblemáticos y que estuvimos pero sin poder ver, fue la Ermita de la Virgen de los Remedios. Ubicada en el cerro de San Cristóbal, paralelo al de la Fortaleza, domina igualmente toda la ciudad. Es el lugar donde se encuentra la patrona de la ciudad. La ermita data del siglo XVII y según nos contaron en el interior se realizaron unas pinturas al fresco que dibujan todo el entorno de la ermita; de ésto es por lo que la voz popular denomina a la ermita como de cristal.
Posteriormente hicimos un recorrido por el casco histórico, éste fué en coche, pero pudimos contemplar la Iglesia de Santa María, sus callejuelas anexas, o peculiaridades como una casita con una exposición a modo de escaparate de dos imágenes cristianas.
Y es que este pueblo tiene un potente fervor a la Semana Santa y todo el folklore que implica la misma. Se puede contemplar una pequeña exposición de la misma, de sus cofradías y pasos en maquetas en la Iglesia de San Juan Bautista. En los aledaños de la misma hay una estatua de un nazareno, en dedicación a la semana más inminentemente andaluza.
En las entradas del parque de Andalucía podemos encontrar cuatro ficus centenarios, que dotan al paseo de una gran elegancia y majestuosidad.

Me comentaron una curiosidad, en los paños de las murallas antiguas de la ciudad, que datan de época medieval, estuvo adosado, utilizando estas a modo de muro, el Ayuntamiento. Posteriormente se procedió a su conservación, y el Ayuntamiento se trasladó a la plaza de las Carmelitas, que coge nombre por el convento ubicado en la misma, fundado en el siglo XVIII. En esta dicha plaza fué donde terminó el desfile del Carnaval y donde se concentraron todos los veleños para celebrarlo.
La Casa de las Titas - Vélez-Málaga
Existe en las inmediaciones de la Plaza de la Constitución, concretamente en la Calle Magdalena, un hotelito-apartamento con un gran encanto y muy familiar. Está construido en una antigua casona del siglo XIX. Los apartamentos están adaptados a la arquitectura de la casa, con un patio en donde cobra gran protagonismo la fuente central. Concretamente es “La Casa de las Titas”, con una preciosa decoración. En los enlaces pueden visitar la página del hotel.
Como dicho anteriormente, muy cerquita está la Plaza de la Constitución y en ella La Iglesia de San Juan Bautista. Aquí estuvimos viendo un concierto de “Allinta Takicuna”, un grupo de niños de música del Perú que realizaban canciones tradicionales, adaptadas a sonidos más modernos, versiones de canciones conocidas, tales como de los Beatles, o bien particulares. Lo adornaban con bailes y disfraces de su tierra. Fué una gala benéfica para recaudar fondos para la fundación “Sagrada Familia de Lima” donde ellos se encuentran en acogida. Niños abandonados en las calles de Perú y que son acogidos por el fundador de la Asociación, Miguel Rodríguez, el cual lleva una gran historia humanitaria en sus espaldas. Hemos de agradecer a la Parroquia de San Juan Bautista sus precios populares en la cena que hubo posteriormente a base de tapitas y cervecita.

En este artículo no está reflejado todo el viaje ni todas las sensaciones, pero sí un pequeño reflejo de nuestro particular visión.

Gracias José Luis, Ana y Luis por vuestra amistad.




Bibliografía y fuentes










14 de marzo de 2012

ALDEAQUEMADA - Jaén



Situación:  Ubicada en el centro de Sierra Morena Oriental
Límites:     Provincia de Ciudad Real, Santisteban del Puerto, Navas de San Juan, Vilches y Santa Elena.
Altitud:      699 metros.
Acceso:    Desde Andalucía: Por la carretera nacional IV y una vez pasados La Carolina y Santa Elena. Se trata de una carretera de sierra muy poco recomendable para autobuses o vehículos anchos. El firme es aceptable. Como anécdota se suele decir que las carreteras de sierra se hacían antiguamente soltando un burro y siguiendo su rastro. Cuando el burro no sabía por donde tirar, lo hacía el ingeniero.
                 Desde La Mancha: Carretera nacional IV y salir en Valdepeñas. Seguir hasta Torrenueva y Castellar de Santiago.
La otra opción es (recomendable para autobuses) carretera nacional IV, salir en Almuradiel, de allí a Castellar de Santiago y ya despúes Aldeaquemada.

Aldeaquemada resulta ya inseparable del paraje que constituye el entorno de la Cimbarra. El río Guarrizas es el artífice de este prodigio natural junto a otros elementos como la vegetación y la roca.

El Guarriza es río de cabecera de la cuenca del Guadalquivir en plena Sierra Morena. Uno o dos kilómetros antes de arribar a la población desde las alturas del cerro Monuera, el Guarrizas presenta en sus orillas un bosque formado por fresnos y chopos.
    El sotobosque consiste en arbolillos como los majuelos, las sargas y algunas higueras, además de zaras y arbustos, entre ellos el tamujo, la zarzamora y el escaramujo. Algunos carrizales y juncales completan el entramado vegetal.

El Guarriza es río de cabecera de la cuenca del Guadalquivir en plena Sierra Morena. Uno o dos kilómetros antes de arribar a la población desde las alturas del cerro Monuera, el Guarrizas presenta en sus orillas un bosque formado por fresnos y chopos.
    El sotobosque consiste en arbolillos como los majuelos, las sargas y algunas higueras, además de zaras y arbustos, entre ellos el tamujo, la zarzamora y el escaramujo. Algunos carrizales y juncales completan el entramado vegetal.


Si tenemos la oportunidad de llegar en primavera puede observarse la corriente cubierta de una llamativa alfombra de flores blancas que emergen del agua (ranúnculo acuático).
La vid silvestre engalana los árboles comportándose como una liana trepadora. No faltan árboles del bosque cercano que prefieren el frescor y la humedad que proporcionan las riberas, como el quejigo y la corinicabra. La mano del hombre se deja ver por la presencia de almendros y nogales.
Plantas aromáticas crecen cerca del agua, el poleo y la menta o maestranzo. En la época estival la lámina de agua casi no discurre y está ocupada por una capa verde que le otorga un encanto especial; es una cubierta formada por millones de curiosas plantas diminutas de lenteja de agua.
El hábitat que conforma el río Guarrizas cerca de Aldeaquemada se completa con formaciones de bosque y matorral que lo circundan. Cuando no se han realizado plantaciones de pino negral, la vegetación mediterránea consta de encinas, alcornoques y quejigos como arbolado, que deja paso a etapas de matorrales constituidos por multitud de arbustos y matas (romero, lentisco, jaras, enebro, cantueso, mejorana...).
En la parte alta del río Guarrizas se han citado hasta cuatro especies de peces autóctonos: barbo gitano, boga, cachuelo y calandino, perfectamente adaptados a las duras condiciones del verano en estas sierras, además de anfibios y reptiles. Entre estos la salamandra, el tritón ibérico, el tritón jaspeado, el sapillo pintojo, el sapillo moteado y la ranita meridional.
El río tiene un saludable estado de conservación, lo que queda magníficamente refrendado por la presencia del carnívoro acuático por excelencia, la nutria.

Se puede buscar durante el verano en las zonas de aguas mansas del río unos pequeños “grumitos” de apenas un centímetro, que se contraen y dilatan rítmicamente. Se trata de la medusa dulceacuícola, cuya presencia había pasado desapercibida hasta ahora.
Por su situación geográficas, Aldeaquemada posee la fauna típica de Sierra Morena, representada emblemáticamente por el ciervo, el buitre leonado y varias especies de águilas, entre ellas el águila imperial.


Aldeaquemada en el Condado de Santisteban, es un paraje de paisaje hasta cierto punto meseteño, que se aloja entre cerros de Sierra Morena, Sierras del Cambrón y de Sotillo.
El término municipal de 120 kilómetros se distribuye en tres áreas claramente diferenciables:
• Extremo noreste, de extensión reducida y serrano, cubierto de pastizal, matorral y encinares. Es zona de monte privado.
• Zona sur y cuarto suroeste, pinar de repoblación y pequeñas islas de pastizales y matorral. Es monte consorciado.
• Zona central, amplia. De suaves pendientes cuya zona más baja, la occidental, se encuentra el poblado. Se cubre de parcelas de olivar alternando con tierras cerealistas. En la zona más elevada, la mitad oriental, la dehesa, con sus pastos y sus encinares.


La primera ocupación podría atribuirse a una etapa temprana de la prehistoria, por el hallazgo de algunos útiles en cuarcitas talladas de las terrazas del río Guarrizas, que nos podría hablar de un poblamiento paleolítico.
Si hay algo que caracteriza arqueológicamente a Aldeaquemada, es la gran cantidad de pinturas rupestres localizadas en los farallones rocosos y abrigos de la zona, en torno sobre todo a la Cimbarra, Moneura, Loma del Lentisco, Arroyo de la Hoz de las Gargantas, Monte de la Desesperada y Sierra del Cambrón. Casi una veintena de sitios, con más de 40 grupos pintados, que han sido considerados de gran importancia para reconstruir el proceso de origen y desarrollo del arte esquemático y del levantino en Andalucía.
En la zona de la Cimbarra, nos encontramos con conjuntos importantes como el de la Tabla de Pochico, donde aparecen numerosas representaciones humanas de estilo esquemático junto a agrupaciones de cabras y ciervos seminaturalistas de origen levantino.
Todas estas y otras muchas más, constituyen uno de los importantes enclaves del arte rupestre en Sierra Morena Oriental. Se ha constatado también la aparición de cerámicas realizadas a mano, pertenecientes posiblemente a la edad del cobre/bronce, aunque no se ha identificado ningún poblado. Aquí nos atreveríamos a señalar la presencia de uno de estos poblados en la llamada Plaza de Armas de La Cimbarra, por los restos constructivos que aparecen en la superficie.
No se conocen restos posteriores hasta llegar a la época romana. La impronta del paso de Roma por aquí, podríamos valorarla por las vías de comunicación, las calzadas, que en este caso unirían las explotaciones y fundiciones de mineral con las ciudades.

Buena parte de la historia pasada de Aldeaquemada está ligada al proceso colonizador emprendido por el reformismo borbónico, concretamente Carlos III, en Sierra Morena en los años finales del siglo XVIII.
Una empresa iniciada tardíamente, en 1768, coincidiendo con la llegada de los primeros colonos a estas tierras, y que quedó practicamente concluída en 1793. En efecto, a las fatigas y penurias del propio viaje hubo que unir, una vez concluido aquel, las dificultades de acondicionamiento de las tierras y de unas suertes que no llegaron a repartirse entre los nuevos pobladores hasta 1769. Repartos que, por otra parte, acabaron generando también otro tipo de conflicto: el que los enfrentaba a los campesinos, propietarios y concejos de pueblos vecinos que, al calor de dichos repartos de suertes, veían mermar sus propios términos.


Todo ésto le unimos las hambres y muertes que asolaron al poblado hasta bien entrado el siglo XIX, creando un desplobamiento acentuado.
Tras ésto, la gente huyó, quedando casi abandonado el pueblo. La sierra, en la Guerra de la Independencia, se convirtió en refugio para los que huyeron y en campo de operaciones para las tropas francesas, así éstas, estuvieron desde 1809 hasta 1812 en Aldeaquemada. No obstante, a pesar de todo, la ciudad, tras la Guerra de la Independencia, poco a poco fue recobrando su ritmo demográfico que se acrecentó en la primera mitad del siglo XX. No obstante, la victoria de las tropas franquistas en 1939 abortaron cualquier posibilidad de cambio. Aldeaquemada a partir de ahora, y muy especialmente desde 1960, volvió a la monotonía política y social y, lo que fue más grave, a experimentar un importante proceso de emigración que acabará rebajando su población.


Aldeaquemada es fiel a su origen de cruce de caminos. La disposición de sus calles evoca esa franquicia abierta al paso de transeúntes. Pero ese urbanismo rectangular, de estructura tan sencilla como la de un campamento romano, revela en realidad, el esquema morfológico de las fundaciones dieciochescas de Sierra Morena, llevado a su máxima simplificación.

Aldeaquemada carece de castillo o fortaleza, acaso porque no tuvo que cumplir funciones estrictamente militares o porque recibió su principal impulso como núcleo urbano, en el siglo XVIII, cuando Pablo de Olavide la urbanizó y repobló con colonos centroeuropeos con la denominación de Dehesa de Alqueameda.
El elemento más característico de este trazado urbano es la plaza principal donde se ubican la iglesia y, frente a ella, el ayuntamiento, de extraordinaria amplitud en proporción con las reducidas dimensiones del perímetro urbano. Las amplias dimensiones de esta plaza cuadrada rompen con la monotonía del plano rectilíneo y marcan la jerarquía urbana.

La plaza responde, por otra parte, a las líneas maestras del programa urbanístico de la Ilustración: la sensación espacial queda subrayada por la horizontalidad de los edificios de dos plantas que la cierran; el ayuntamiento y, sobre todo, la iglesia, ocupan las posiciones privilegiadas y se constituyen en sus emblemas más característicos. Adosadas a ambos lados de la iglesia están dos hileras de casas blancas y tejas a dos aguas, de simétricos huecos y ciudadana homogeneidad. Estas dos casas corresponden a la Casa del Cura y a la del Comandante de Puesto.
Destacamos la iglesia parroquial dedicada a la Concepción de la Virgen, de tendencia ligeramente verticalizada en relación con el resto de los edificios. Su fachada es de ladrillo y se articula en dos cuerpos. En el primero de ellos, de forma rectangular, los únicos elementos diferenciados son una estrecha portada con disimulado arco de medio punto y, más arriba, dos lunetos que guardan la línea de horizontalidad. En el segundo cuerpo, se trianguliza una ligera espadaña con campanario que culmina en un pequeño frontón, propicio para que aniden cigüeñas. Su planta es única, de tipo colonial y reducido espacio.
En dentro del templo podemos hallar esculturas relieves policromados de varios santos entre los que se pueden destacar a San Antonio, San José, La Inmaculada, Arcángel San Miguel o San Antón; estos dos últimos con sus propias fiestas y procesiones.


La Casa del Comandante data de 1768, cuando se fundó esta villa de Aldehuela, siendo propiedad de la Corona hasta 1835, fecha del cese del Fuero de población de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena y Andalucía. Fué casa del ilustre comandante Pablo de Olavide y Jáuregui, nombrado representante de la Corona en 1767 desde la Superintendencia de La Carolina, encargado de tutelar dichas fundaciones.

Pablo de Olavide (Lima 1725 – Baeza 1803) era un insigne ilustrado, influyente político y difusor de las nuevas corrientes francesas del momento – muy amigo de Voltaire – , destacado protagonista del Reformismo de la Monarquía de Carlos III, empeñado en combatir el atraso secular de aquella España, aplicando las ideas racionalistas de la Ilustración. Fue perseguido y encarcelado por la Inquisición en 1776, condenado por hereje. Se evadió a Francia en 1780, hasta que pudo regresar definitivamente en 1798.
Este edificio, más recientemente, ha sido sede del Ayuntamiento hasta el traslado de este al Real Pósito. En el 2000 se rehabilitó como Hogar del Jubilado.

Real Pósito de Labradores (Ayuntamiento), es un edificio construido en 1792 para servir de almacén regulador de cereal, concediendo préstamos y asistencia a los colonos. De entre los pósitos que se construyeron dentro del proyecto repoblador, éste, por sus dimensiones, es el más monumental de todos, pues ocupa toda una manzana, compitiendo en importancia con la Iglesia, la Casa del Comandante y la del Párroco. La presencia del ladrillo como elemento decorativo junto a la alternancia simétrica de paneles de mortero, le confieren un aire sobrio, elegante y funcional.
Omnipresente en la plaza se alza el reloj y su campana. Sigue marcando el paso de las horas gracias al buen funcionamiento de su maquinaria original desde tiempos inmemorables.





Vamos a realizar una breve reseña de las fiestas de Aldeaquemada y sus tradiciones, así:

• Fiesta de San Antón: 17 de enero. Es cuando se renuevan los roscos del báculo del santo.
• La Candelaria: 2 de febrero. Hogueras.
• La Cuca: domingo de Resurrección. Comida de cordero en el campo con pipirrana. Llevar un huevo duro pintado y tiene que permanecer intacto.
• Cruces de mayo: las cruces de los patios y plazas.
• Jornadas gastronómicas: Se realiza en la primavera. Caza, turismo y gastronomía.
• San Marcos: 25 de abril. Degustación de hornazos.
• Corpus Christi: Día del Señor. Procesión, comuniones y adornos de calles con flores y romero.
• Fiestas del Veraneante o Sanmiguelillo: a finales de agosto. Con festejos taurinos (encierros y capeas). Verbena nocturna y competiciones deportivas. Esta fiesta surgió en los años 50 para aquellos aldeanos que tuvieron que emigrar que en el mes de vacaciones pudiesen disfrutar de su fiesta.
• Fiestas patronales de San Miguel: 29 de septiembre. Procesión del santo, festejos taurinos, verbenas y cena popular. Durante el día del santo se celebran los encierros a la antigua usanza. Después de este día el ayuntamiento asa dos reses en el horno de la panadería, ésto se sirve en las mesas instaladas y comienza el
festín.
• Los Santos: 31 de octubre al 1 de noviembre. Se cena, se asan castañas y se tapan los ojos de las cerraduras con gachuela.
• La Inmaculada Concepción: 8 de diciembre. Patrona. Misa y procesión. El paso siempre es llevado por mujeres. Invitan tras la traca a un refresco y comienzan los juegos infantiles y bailes.


Entre las tradiciones:

• La flor: juego de naipes.
• Tángana: derribar un trozo de madera clavado en el suelo con unos tejos de hierro.
• La Barra: lanzar un trozo de hierro a gran distancia